Rally en la novena entrada pone fin a la temporada de los Medias Rojas

El cerrador Papelbon permite tres carreras en la novena y los Angelinos ganan la SDLA

 

11/10/09 7:59 PM TE

12/10/09 12:19 PM TE

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BOSTON – Se presentaron el domingo con el propósito de sobrevivir, y de extender su temporada un día más.  Y justo cuando los Medias Rojas estaban a punto de lograr eso, todo se vino abajo con una dolorosa derrota 7-6 ante los Angelinos en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana.

En tres ocasiones estuvieron a un strike de la victoria, pero el juego simplemente se les fue de las manos a los Medias Rojas, quienes fueron barridos y quedaron fuera de la postemporada de la manera más sorprendente.

El cerrador Jonathan Papelbon había sido el rey de la postemporada, pues no había recibido carrera en 26 entradas en su carrera en postemporada hasta antes del domingo.  Pero en esa parte alta de la novena, el lanzador derecho perdió su talla de invencible, y junto con eso se perdió la temporada 2009 de Boston.

“Todos estamos sorprendidos”, dijo el segunda base de los Medias Rojas, Dustin Pedroia.  “Es una manera fea de perder.  Luchamos todo el día, pero ellos juntaron unos buenos turnos al bate en el momento indicado”.

Vladimir Guerrero capitalizó el rally casi zúrrela en esa parte alta de la novena, produciendo un sencillo de dos carreras hacia el jardín central y derecho – una débil línea que no pudo alcanzar el jardinero central Jacoby Ellsbury.  Con eso, los Angelinos obtuvieron su primera ventaja del día.  Esto en un juego en que los Medias Rojas tuvieron ventaja de 5-1 al concluir la cuarta entrada, 5-2 al concluir la sexta, y 6-4 al concluir la octava.

“Creo que las cosas ocurrieron rápido, más que nada”, dijo Papelbon.  “No pude detener el sangrado.  Tu equipo lucha y te pone en esa situación y te llaman, y luego los decepcionas.  Tu equipo espera que cumplas y resguardes ese triunfo y luego no lo haces, definitivamente no es un buen sentimiento”.

Hubo escaso aviso de que lo impensable estaba a punto de ocurrir.  No solo estaban abajo por dos los Angelinos y a un strike de la derrota, sino que además no tenían a nadie en base.

Papelbon tenía en 0-2 a Erick Aybar, y luego comenzaron a ocurrir cosas malas.  Aybar mantuvo con vida a los Angelinos con un sencillo.  Chone Figgins trabajó una base por bolas de siete lanzamientos.  Bobby Abreu, quien atormentó a los Medias Rojas a lo largo de la serie, puso a los Angelinos en posición para la memorable voltereta con un doble productor que pegó en el Monstruo Verde, poniendo la del empate en tercera y la de la diferencia en segunda.

Con la primera base libre, el manager de los Medias Rojas, Terry Francona optó por dar boleto intencional a Torii Hunter, quien había bateado de 8-3 en su carrera contra Papelbon.  Guerrero había bateado de 12-2 de por vida contra Papelbon.

“Es difícil otorgar base para llenarlas”, dijo Francona.  “Pero Pap lanza strikes y había tenido mucho éxito contra Guerrero.  Creo que Hunter le había bateado [de 8-3], con un jonrón.  Supongo que, en pocas palabras, creímos que nos daba una mejor probabilidad de ganar.  No funcionó”.

No funcionó por que Guerrero no lo permitió.  El diestro toletero bateó el primer lanzamiento de Papelbon, una recta de 95 mph, y la puso justo en el lugar indicado, provocando mortificación de Ellsbury.

“Los primeros pasos que dí, creí que tenía una oportunidad”, dijo Ellsbury.  “Estás tratando de hacer todo lo que sea posible.  Estás tratando de realizar un lance o algo.  Fue una línea corta.  No tenía oportunidad de atraparla.  Esperaba que detuvieran a [Abreu] en tercera.  Pero él sacó una buena [ventaja] secundaria, y fue fácil anotar así”.

Un silencio cubrió al Fenway, mientras Francona salió para retirar a Papelbon.  Hideki Okajima sacó el tercer out, y los Medias rojas pusieron sus esperanzas en un rally de último recurso en la baja de la novena.

Pero el cerrador de los Angelinos, Brian Fuentes retiró la novena en orden, poniéndole fin oficialmente a la temporada de los Medias Rojas cuando Pedroia sacó elevado, atrapado curiosamente por Aybar, quien había comenzado el rally que cambió el rumbo del partido.

“Es la derrota más dura que se puede tener”, dijo Ellsbury.  “Supongo que tienes que darles crédito.  Ellos fueron el mejor equipo en esta serie.  Es lo último que cualquier persona hubiera esperado que sucediera.  Pero hasta que saques el último out, nunca sabes qué va a suceder.  Así también ganamos muchos juegos”.

Los Medias Rojas tenían marca de 13-3 en juegos de potencial eliminación desde el 2003, y esperaban que hubiera más magia de octubre por venir.  Jon Lester, el as zurdo de Boston, estaba programado para lanzar el lunes en el Juego 4 con tres días de descanso.  Pero Lester y sus compañeros ahora tienen mucho más tiempo de descanso del que querían.

“Nos sentíamos bastante bien con nosotros mismos cuando entraron nuestros lanzadores del bullpen”, dijo el tercera base de los Medias Rojas, Mike Lowell.  “Ellos habían cumplido con su trabajo todo el año.  Dos outs, la cuenta en 0-2, te sientes bastante bien.  Todo ocurrió bastante rápido.  Casi es mejor ser [apaleado] algo así como 15-4.  Eso sería más fácil de digerir.  Simplemente parecía que el ritmo estaría de nuestro lado si ganábamos este juego, y más con Jon lanzando mañana.  Las cosas hubieran podido dar un giro diferente.  Si, este cala hondo.  Es bastante difícil de tragar”.

Al principio, los Medias Rojas mostraron señales de vida y se vieron como un equipo diferente al que solo anotó una carrera en las primeras dos derrotas en Anaheim.

Con algo de chispa nuevamente en su ofensiva, Boston aprovechó un doblete de dos carreras de Pedroia y un jonrón de dos carreras de J.D. Drew para tomar una ventaja de 5-1 luego de cuatro entradas contra el abridor de los Angelinos, Scott Kazmir.

“Al momento del swing, se sintió grande”, dijo Drew.  “Me quedé adentro de la pelota y le puse un buen swing.  Definitivamente iba a estar listo para dar batalla mañana, pero no funcionó”.

Clay Buchholz tuvo una buena actuación para Boston, permitiendo dos carreras en cinco entradas y tres bateadores de la sexta.  Daniel Bard, el novato sin nervios, recibió como herencia de Buchholz un problema con las bases llenas sin outs en la sexta y cedió solo una carrera a los Angelinos, que fue anotada en una rola de Juan Rivera para doble matanza del 5 al 4 al 3.

Los Angelinos simplemente no se rindieron.  Abajo por tres al abrir la octava, Abreu conectó doblete contra Billy Wagner.  Con un out, Guerrero negoció boleto.  Luego de que Wagner retiró a Kendry Morales con rodado a segunda, Francona llamó a Papelbon.

En lo que fue una temprana señal de que no iba a ser el día del cerrador, Rivera lo recibió con un sencillo de dos carreras al derecho, poniendo el marcador 5-4.  Ambas carreras fueron cargadas a Wagner.

Sin embargo, parecía que los Medias Rojas sobrevivirían de todos modos, especialmente cuando Lowell creó algo de colchón pegando un tablazo al lado contrario para sencillo productor con dos outs en la octava que aumentó la ventaja a dos carreras.

Pero en esta ocasión nada fue suficiente.

“Me sentía bien, de verdad”, dijo Papelbon.  “No fue capaz de realmente ubicarla cuando tenía que hacerlo y me resultó costoso”.

Los Medias Rojas no estaban interesados en que Papelbon fuera culpado por la derrota, ni mucho menos por la serie.

“Para nosotros, fue desafortunado que no produjimos suficientes carreras de apoyo”, dijo el primera base de los Medias Rojas, Kevin Youkilis.  “Con Jonathan, desafortunadamente, habrá gente que va a decir cosas de cómo no pudo cerrar el juego.  Había mucho más que todos pudimos haber hecho ofensivamente y defensivamente para ganar este juego”.

“Cuando es un triunfo, es triunfo del equipo”, dijo Ellsbury.  “Cuando perdemos, es una derrota del equipo.  No hicimos lo que teníamos que hacer en los primeros dos juegos.  Eso es lo que puede ocurrir si te pones en esa situación”.

Fue un sentimiento poco familiar para los Medias Rojas, quienes habían derrotado a los Angelinos en las SDLA del 2004, 2007 y 2008, ganando nueve de 10 juegos.

“En lo personal, me siento bien por nuestros jugadores, por que fue importante para ellos, no solo ganarle a Boston, sino ganarle a un club de su calibre”, dijo el manager de los Angelino, Mike Scioscia.  “Creo que la manera en que lo hicimos con la barrida y ciertamente el Juego 3 en gira con dos outs en la novena nos tiene que dar mucho ritmo”.

Ian Browne es reportero para MLB.com.  Esta historia no fue sujeta a la aprobación de Major League Baseball ni sus clubes.

Esta es una traducción del artículo “Ninth-inning rally ends Sox’s season”, escrito por Ian Browne y publicado en http://boston.redsox.mlb.com/news/article.jsp?ymd=20091011&content_id=7427736&vkey=recap&fext=.jsp&c_id=bos

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