Fue un buen 2009 pero los Medias Rojas no lograron el maximo objetivo

Boston llega a los playoffs, pero queda eliminado en primera ronda

 

13/10/09 12:32 PM TE

14/10/09 12:40 PM TE

BOSTON – Dijeron todo el año que su mayor objetivo era llegar a la postemporada y ver qué pasaba.  Pero una vez que los Medias Rojas llegaron allí, su mayor objetivo que quedó sin mencionar – ganar la Serie Mundial por tercera ocasión en seis años – no se logró, dejando un sentimiento vacío en todo el vestidor.

Aunque esa pudiera parecer una expectativa injusta, es una que los Medias Rojas se han impuesto en años recientes.  Hay que considerar que este es tan solo la tercera ocasión en los últimos siete años que Boston no está jugando la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Luego de una temporada con 95 triunfos – empatados con los Dodgers para la tercer mejor marca del béisbol – los Medias Rojas fueron despachados abruptamente fuera de la Serie Divisional al ser barridos en tres juegos por los Angelinos.

“Se siente que terminó antes de tiempo”, dijo el gerente general de los Medias Rojas, Theo Epstein.  “Por un lado, el rival jugó mejor que nosotros en esta serie, así que no estoy sentado aquí diciendo que por como jugamos, merecíamos seguir adelante, por que no lo merecíamos.  Tuvimos más o menos suficiente salud y talento para armar una buena racha aquí; nos sentimos un poco inconformes por que no lo logramos.  No podemos culpar a nadie mas que a nosotros mismos y tenemos que vivir con eso y seguir adelante”.

¿Cómo evalúan los jugadores una temporada mayormente exitosa que terminó tan pronto en octubre?

“No creo que hasta ahora hemos tenido tiempo para realmente reflexionar sobre eso”, dijo el as de los Medias Rojas, Josh Beckett.  “Yo creo que en cuanto a la temporada, hicimos algunas cosas buenas como equipo.  Obviamente, yo también logré algunas cosas personalmente.  Pero definitivamente creo que tenemos un mejor equipo que el que finalmente presentamos.  En ese sentido es frustrante.  Definitivamente no veo la temporada como un fracaso para nuestro equipo ni en lo individual.  Creo que pudimos haber hecho algunas cosas diferentes.  Simplemente ahora tenemos que seguir adelante”.

Pero antes de eso, los jugadores probablemente reflexionarán – en lo individual y en lo colectivo.

Los Medias Rojas nuevamente prosperaron en casa (56-25) pero fueron inconsistentes en gira (39-42).  La ofensiva fue muy productiva casi todo el verano, pero también tuvo algunas rachas de sequía, la que más resaltó fue durante los dos primeros juegos contra los Angelinos en la SDLA.

La rotación tuvo dos caballos al frente que fueron Beckett y Jon Lester, pero los últimos tres puestos sufrieron continuos cambios por lesiones y bajo rendimiento.

La fortaleza de todo el año fue el bullpen, pero eso se vino abajo en el juego en que fueron eliminados por los Angelinos, cuando un Jonathan Papelbon fuera de lo común no pudo conservar una ventaja de dos carreras en la novena y con dos outs, dos strikes y nadie en base.

“Pap es nuestro hombre”, dijo el bateador designado de los Medias Rojas, David Ortiz.  “Hizo buenos lanzamientos.  Así es este juego.  Nosotros también hemos dejado fuera a otros en tres juegos.  Eso te dice que tan rápido como puedes ganarle a alguien, lo mismo te puede pasar a ti”.

Pero eso no lo hace más fácil de digerir para los Medias Rojas.

Marca: 95-67, segundo lugar de la División Este de la LA, perdieron la SDLA contra los Angelinos en tres juegos.

Momento que los definió: Las cosas se veían un poco inciertas unas horas antes de la Fecha Límite de Intercambios del 31 de julio.  La ofensiva había sufrido un bajón desde el descanso del Juego de Estrellas y más o menos se desconocía qué rumbo tomaría el resto de la temporada.  Fue entonces que Epstein realizó otro de sus dramáticos movimientos de fecha límite, adquiriendo al receptor de Juego de Estrellas, Víctor Martínez procedente de los Indios de Cleveland.  Los Medias Rojas tuvieron que ceder al valioso serpentinero Justin Masterson y al altamente calificado prospecto zurdo Nick Hagadone, pero Martínez inmediatamente demostró que valió la pena.

No solo trajo Martínez una chispa inmediata a la alineación y le dio al manager Terry Francona un tercer bate permanente, sino además su versatilidad defensiva permitió a otros jugadores mantenerse frescos.  Cuando Martínez jugaba en primera, los Medias Rojas podían darle descanso a la cadera de Mike Lowell que fue reparada quirúrgicamente.  Martínez también tuvo un impacto impresionante en el vestidor, a pesar de ser un nuevo jugador en el equipo.  Para finales de la temporada, varios veteranos ya lo veían como un líder.

Lo que salió bien: En los Entrenamientos Primaverales, la novedad era lo dominante que se veía el bullpen.  Rara vez en esos casos se cumplen esas expectativas anticipadas.  Pero en este caso, sí fueron.  Con Papelbon y compañía, el bullpen fue una fortaleza todo el año.  El zurdo Hideki Okajima tuvo otra buena temporada.  El lanzador derecho Ramón Ramírez – adquirido durante el invierno pasado por Coco Crisp – hizo su parte.  El novato Daniel Bard lanzó rectas de más de 100 mph y se convirtió en uno de los relevistas de más confianza para Francona en la postemporada.  El zurdo Billy Wagner se unió al equipo para la recta final luego de un intercambio con los Mets y no pareció que tenía solo un año desde que recibió cirugía Tommy John de reemplazo de ligamento en su codo izquierdo.

Lester y Beckett ambos tuvieron una mala racha, pero fueron mayormente unos bastiones en el principio de la rotación.  La ofensiva tuvo algunas actuaciones muy buenas también, con Kevin Youkilis, Dustin Pedroia y Jason Bay siendo seleccionados para el Juego de Estrellas.  El jardinero central Jacoby Ellsbury fue más consistente.  J.D. Drew tuvo la más productiva de sus tres temporadas con Boston.

Lo que salió mal: Por la razón que haya sido, los Medias Rojas batallaron para ganar en gira.  Mayormente, fue por que no bateaban consistentemente fuera del Fenway Park.  Brad Penny y John Smoltz llegaron esta temporada con altas expectativas, pero fueron puestos transferibles antes de que terminara agosto.  Daisuke Matsuzaka, excluyendo su buen final de temporada, tuvo un año perdido, plagado por dos estancias en la lista de lesionados, la segunda de las cuales duró casi tres meses.  Ortiz tuvo el mayor bajón de su carrera durante los dos primeros meses de la temporada, lo cual hace que sea bastante admirable que haya terminado con 28 jonrones y 99 CI.  El lanzador de bola de nudillos Tim Wakefield fue la historia positiva de la primera mitad, y fue invitado a su primer Juego de Estrellas de su carrera.  Pero su espalda le falló luego del descanso, y limitó al veterano a cuatro aperturas el resto del camino.

La mayor sorpresa: Los dramáticos surgimientos de Clay Buchholz y Bard.  Para el final de la temporada, Buchholz se había ganado el tercer puesto de la rotación, y dejó el Juego 3 de la SDLA ganado, con ventaja de 5-1.  Bard demostró material dominante y la forma de alguien con más años.  Se esperará mucho de ambos jugadores para el 2010 y más al futuro.

Ian Browne es reportero para MLB.com.  Esta historia no fue sujeta a la aprobación de Major League Baseball ni sus clubes.

Esta es una traducción del artículo “In solid ’09, Sox fall shy of ultimate goal”, escrito por Ian Browne y publicado en http://boston.redsox.mlb.com/news/article.jsp?ymd=20091013&content_id=7447878&vkey=news_bos&fext=.jsp&c_id=bos

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